Hablando de abrazos y morir de frio...






No quería más.
Sólo que alguien le importara.
Que alguien le abrazara.
Que alguien le diera calor.
Nadie quería.
Cuando nos abrazamos, en la oscuridad,
no hacemos que la oscuridad desaparezca.
Las cosas malas siguen ahí.
Las pesadillas todavía caminan.
Cuando nos abrazamos, nos sentimos...
seguros no, pero mejor.
"No pasa nada.", susurramos.
"Estoy aquí. Te quiero"
y mentimos. "Nunca te dejaré."
Por un momento o dos, la oscuridad
no parece tan terrible. Cuando nos abrazamos.
Abrazo
Neil Gaiman-Dias de Medianoche
No hay comentarios:
Publicar un comentario