sábado, 24 de abril de 2010


(publicación del blog antiguo: 31/01/09)
-De una carta al Diario

"...Señorita, junto con saludarla y desearle lo mejor, mi intención es comunicarle un profundo sentimiento que me embarga. Quiero hacerle saber que desde aquella primera y ultima vez que la vi en esa sobre-poblada, pequeña y soleada plaza en el centro de la ciudad me enamoré perdidamente de usted, de su gracioso caminar y delicado actuar, de sus bien cuidadas ropas y su sombrilla amarilla, de su delicada piel blanca, envidia de cualquier muñeca de porcelana. Sé que usted siquiera me vio y si lo hizo fue como a un simple extraño más que se ve en la calle, sé que quizá lea esto ahora y no sepa que es a usted a quién escribo, sé también que probablemente luego de tantos años usted ni siquiera recuerde nuestro encuentro, o incluso cabe la posibilidad de que la niña de quien me enamoré ya no exista, pero de cualquier modo espero tenga claro que siempre la amaré..."

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