sábado, 9 de enero de 2010

"Mi libertad termina donde comienza la de otros" Repite mucha gente.. y como muchas otras frases suena bien pero generalmente nadie se detiene a pensar sobre su significado. Sin un mayor afán de dar un largo discurso sobre la libertad, solo pretendo hacer un pequeño juego lógico para reducir al absurdo -para la gran mayoría- la frase.
El primer análisis posible, bastante simple y sin mayores connotaciones sobre la frase plantea que: mi campo de acción me incumbe solo a mi y en tanto que yo percibo y otros también, puedo actuar sobre mi y esto no puede ser de una forma que altere o perturbe la percepción de terceros. Ahora, -antes de agregar a nuestro simpático amigo el "bien"- hablamos de concesiones, o sea, mi libertad puede afectar a terceros en tanto que estos así lo deseen y por tanto "sobrepongo" mi libertad a la suya y nos concedemos un margen de acción en el que influyo efectivamente sus percepciones sin con esto "pasarle a llevar". Esto se puede entender de la frase original sin necesidad de cambiarla mayormente, pero de hacerlo quedaría ésta como "Mi libertad termina donde comienza la de otros, o donde otros me permitan llegar sobre sus libertades".
Qué sucede ahora si pensamos en un ser querido, por ejemplo un hermano, a quien vemos consumido por la droga, él en su supuesta enajenación siente de alguna forma que escapa por momentos a la infelicidad que le rodea y esto lo reconforta. La respuesta visceral de la mayoría tiende a ser rápidamente el responder que "ayudarían" a dicha persona, "ayudarían" en tanto que ellos están en lo correcto en su mundo de no drogadictos, y su hermano está equivocado y dañandose a si mismo, lo mismo se puede aplicar quizá a una persona obesa que no deja de comer, a alguien que se ve embaucado por algún grupo o comunidad que le entrega algunas respuestas y a cambio le pide todas sus pertenencias materiales, una persona que intenta suicidarse, etc. Estas personas que "se hacen daño a si mismos" dentro de sus enajenaciones y sus felicidades no compartidas por "la mayoría" se hacen automaticamente acreedores de la "ayuda" por parte de las buenas personas pertenecientes a la mayoría que dice respetar libertades. Estas personas "enajenadas" pueden negarse a permitir sobreponer su libertad con la de su "ayudante" o "salvador", pueden negarse a querer recibir ayuda. Y nuestra buena amiga la subjetividad plantea entonces que: quiénes son estos ayudantes/salvadores que pertenecen a la mayoría y creen en su camino está "lo bueno", "lo correcto", quienes somos para ayudar a nuestro hermano drogadicto, para vulnerar de manera arbitraria su libertad. Si bien hay gente que dice "no, pero un comportamiento como la drogadicción, no es algo de la noche a la mañana, es un proceso y ya cuando está "consumado" es poco lo que se puede hacer o ayudar" dicen esto o cosas por el estilo que plantea estos comportamientos son como una "bola de nieve" conductas que han tenido una causa quizá pequeña y con el tiempo se han ido reafirmando. Y es precisamente ante esto que comienza el análisis causal, bien, admitimos que estos comportamientos son procesos con un detonador o una "primera vez" que se lleva a cabo dicha conducta. Si pudiéramos intervenir en la primera vez que ese hermano accede a drogarse, intervenir en esa ocasión, quizá hablar con una persona y decirle que comiendo no solucionará nada o cualquier otro ejemplo que se aplique, ¿el intervenir sobre ese punto no sería "vulnerar" su libertad?, ¿tratar de imponer la propia por sobre la del otro?. Ok, quizá en ese momento el hermano acceda a tranzar su libertad voluntariamente y así poder influir en él sin necesidad de forzarlo. Pero qué sucede por ejemplo cuando se tiene un hijo, cuando se le niegan las golosinas por su "propio bien" por su salud, cualquier clase de enseñanza que se intente dar a él, quizá la instancia del colegio es una gran vulneración a esa idea de "mi libertad termina donde comienza la del resto" el comunicar una idea es influir en la libertad de otro, y cuando el otro es un niño que solo quiere golosinas y su padre se lo niega, cuando quizá a un adolescente le niegan un permiso, se vulneran las libertades en pro del "bien" del joven, esos padres vulneran libertades. ¿qué sucede aun cuando el niño ni siquiera conoce el lenguaje, enseñar a hablar a un niño, enseñarle una lengua no sería ya actuar sobre su "libertad" de forma arbitraria y sin una posible defensa de él?, ayudarle/enseñarle a caminar seria traspasar el limite que señala la frase, sería acceder sin una concesión establecida sobre la libertad del niño (conceptualmente hablando, quizá el niño no se niegue a ser ayudado a caminar a pesar de poder retorcerse en lágrimas si este hecho le molestara, podría decirse que el niño acepta el ser ayudado a caminar, pero no así con cualquier otro comportamiento de un padre por su hijo que produce en este molestia y enojo).
Así al llevar esta frase "Mi libertad termina donde comienza la de otros" a un principio básico como es la "crianza" de un ser humano, el enseñarle y velar por su "bien" ya es ir en contra de la frase misma. Así pues quien se decidiera a concebir siquiera un hijo ya estaría actuando sobre la libertad de un otro sin previa autorización de aquella parte y por tanto yendo en contra de la frase original.
Con esto podríamos decir que cualquier persona que acceda a ayudar a un ser querido (y eso es destacable, puesto que nuevamente a una gran "mayoría" no le nace el intervenir en la vida de un desconocido solo porque si) no puede predicar el "Mi libertad termina donde comienza la de otros", como muchas otras ideas y pensamientos, se puede aplicar solo a desconocidos. Y ahora para terminar y dejarlo un poco más claro, podríamos también llevar esto a un análisis sobre las religiones que hablan acerca de una salvación, que llaman a esta. Sus fieles en pro de un bien como el de un padre por los dientes de su hijo, sentirán que están en el deber de ir a golpear tu puerta e intentar convertirte a su creencia, sentirán que tienen el deber de ir a cantar/predicar afuera de tu puerta, mientras tú en tu casa, putearás diciendo que odias esas actitudes y piensas que tu libertad termina donde comienza la de otros, solo por un afán de no ser molestado por desconocidos, pero justificarás tu propio afán por molestar a conocidos.

"Es como que alguien te empuje cuando un auto te va a atropellar, sin duda le estarías agradecido de salvarte... Pero ¿qué pasa si sólo esa persona ve el auto y tú no?"

10 comentarios:

  1. Muy en consonancia con tu ultima entrada. He pensado a menudo sobre ello, sobre la imposibilidad o problemática de la libertad del bebe, el menor, el enajenado (aunque pueden vivir de modo autónomo, manicomios, cárceles,etc. pueden frenarles) o el que ignora las (¿posibles?¿probables?) consecuencias consiguientes a sus actos. Solo a posteriori podrá juzgar, y, aún así, solo parcialmente, pues no experimentó las alternativas (o, a lo sumo, lo hizo en un tiempo diferente al que quiso para ellas).

    En verdad esta clase de discusiones casi metafísicas sobre libertad no distan mucho de las que citaba de anodinas en el otro comentario, pero en este caso me duele mucho más no llegar a una respuesta satisfactoria, ya que le incumbe a mi ratio de acción, que, consecuencial y generalmente, se ve limitado por lo que dicta el convenio a menudo arbitrario de la Ley.

    Sea como fuere, y en ambos casos, si la gente fuera más consciente al respecto, si se parara un momento a reflexionar, se evitarían, ahora sí, conversaciones completamente inútiles y estériles plagadas de coletillas y dichos mil veces repetidos que terminan por aceptarse como criterios de conducta, como la frase que citas.

    Supongo que es por eso que he valorado más positivamente esta entrada que la otra: porque en mi entorno, por suerte, no suelen apelar a Dios para razonar, pero si a tópicos como este sin cuestionarselos en momento alguno, a no ser que yo les interrumpa con un frecuente "la inferencia no es valida", seguido de los motivos.

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  2. Siempre es entretenido y casi inevitable el comenzar a darle algunas vueltas a esas expresiones, frases o respuestas tan populares.
    Respecto a esta entrada, no sé si has leído "On Liberty" de John Stuart Mill... pienso que da una respuesta bastante razonable a muchas de estas cuestiones, y abre campo para algunos problemas diferentes.
    Por otra parte, independiente a lo que dice Mill, y como refiero en mi última entrada... la pedagogía me genera algún resquemor, podríamos decir que por algunas relaciones sociales y de poder que Foucault sin duda ya puso en evidencia.. A pesar de que estoy estudiando pedagogía, siempre me ha causado problema la idea de tener personas obligadas a presenciar clases, cuando, tal vez, preferirían estar haciendo alguna otra cosa, sistema fundado o motivado por el espíritu de hacer un bien mayor o para más adelante... he oido en numerosas ocasiones, de parte de profesores y de compañeros hablar sobre la "vocación docente", pero al llevarlo a la praxis, me doy cuenta que la famosa vocación esa, se reduce a tener de forma axiomática e incuestionable, la certeza de que el saber algo, es mejor que el no saberlo.. y el profesor es el encargado de mediar en esa relación.. (si bien la visión ha variado durante la historia y probablemente lo seguirá haciendo, no he escuchado que el cuestionamiento ataque esa arista).
    Quizás alejandome un poco de lo que comentamos, pero no menos interesante, comento que no deseo tener una audiencia que no quiere estar en mi clase, y tampoco deseo aprender a hacer malabares o escupir fuego por la boca, con tal de "entretener" o mejor dicho "motivar" a los alumnos o al público a prestar atención a la clase o interesarse en ella (bueno tal vez sí deseo aprender dichas disciplinas, pero no con ese fin).
    En fin, seudoproblemas posmodernos ajhajha

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    1. ¿Un pedagogo receloso de enseñar? Eso me recuerda a mi "teoría" de que, asumiendo A, se procede con razonamientos más propios de ¬A. XD. Y a ese respecto, aunque me mirare lo de Gödel (lo tengo que hacer de todos modos para un trabajo), no creo que la comparación sea valida(la culpa del malentendido es mía: no te puse ejemplos y no fui demasiado claro. Un mejor símil matemático seria el de demostración por absurdo, quizá. Todavía tengo que pensarlo, de todos modos, y, para ello, redactarlo, y para ello etc.), aunque me alegra que me lo hayas hecho notar, la relación. Me hará ir con más cuidado. Ya te avisare, si eso, cuando lo escriba.


      Sobre el axioma "saber es mejor que no saber"... lo encuentro irónico. Tengo a los pedagogos (unos más que otros, obviamente) como intelectuales. Por su parte, y sesgado probablemente por una visión moderna/existencialista (Socrates o Erasmo de Róterdam serian excelentes contraejemplos), la imagen que tengo de ellos me transmite un cierto arrepentimiento hacia su inteligencia, llegando a alabar al idiota -esta vez, sin ironía- como el único que puede optar realmente a la felicidad.

      En resumen, me parece un tema bastante polémico como para que siente base en él la tal "vocación docente" (personalmente, cuando tengo que enseñar/explicar algo a alguien disfruto haciéndolo, y a menudo llego a nuevas ideas, o una expresión más clara de la misma; supongo que viene de ahí la gracia del método dialéctico platónico-socratico. No creo que se necesite de ese axioma, pues. Yo me decantaría por una visión más egolatra. Pero claro, supongo que eso no se puede decir XD).


      Sobre lo de echar fuego por la boca y tal... si bajamos el volumen de la exageración (espero que sea eso), no creo que la cuestión sea, al menos no en todos los casos, entretener o motivar. Creo que un tratamiento alternativo o más visual puede ayudar a facilitar la enseñanza a aquel que ya este interesado (p.e., en plan Walter Lewin).Pero claro, yo no sé hasta que punto estas exagerando: ni idea de que le enseñan a un pedagogo.

      Aunque reconozco que, sobre todo en los cursos obligatorios, hay una importante presión política, social, cultural, familiar,... que puede obligar al docente a esa "captación en plan secta", a ese "entretener y motivar" para lograr enseñar. Presión que puede venir, creo, no tanto de ese axioma como de ciertas ideas erróneas sobre lo que una mala/buena educación implica, así como el destierro de ideas como el "autodesarrollo" o el "autodidactismo", que se reservan solamente, y no siempre, para casos "especiales"(exceso, déficit o tercera opción[se interesa por cuestiones que se consideran de no interes: cuantos de estos cambiaron paradigmas!]). Consecuencias de pertenecer al sistema, supongo.

      P.S.1:lo leeré
      P.S.2: probablemente sí, no son más que pseudoproblemas filosóficos inventados para que un club de snobs se diviertan pensándolos. Sin embargo, como ya dije, los considero más un estimulo/juego intelectual que una cruzada por la Justicia o la Verdad, si bien llevar la contraria a la mayoría también me agrada sumamente. De hecho, refutar, encontrar errores, o formular teorías y, consecuente y habitualmente, refutarlas posteriormente es algo que disfruto de por si, ajeno realmente a si digo algo interesante o aplicable a algo. ¿se nota que estudio matemáticas? XD

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    2. Oh sobre la comparación aquella, según recuerdo, tenía licencias poéticas más que otra cosa, sólo por la cercanía de palabras en la traducción xD

      Me parece notable la visión ególatra aquella... bastante razonable, y pienso que en cierta medida la comparto.
      Hay dos puntos al parecer, el primero, de la aparente contradicción aquella del pedagogo que rehúye enseñar, y es en parte, digo, producto de la posmodernidad y esto incluye un poco eso de la "vocación" que refería puesto que si no aceptamos necesariamente aquel axioma de que "saber algo es mejor que no saberlo" y son los profesores que ayudan en esa labor, no tendremos el piso moral para enseñar nada (y esto es lo posmoderno, para Kant por ejm esto no habría sido un problema) es este relativismo el que me lleva a concebir como un problema real algo asi: Qué pasa si yo quisiera no leer, es decir, incluso cuando voluntariamente desee no leer, me será prácticamente imposible al verme enfrentado a alguna palabra en un idioma comprensible y familiar para mí, el que yo no lea dicha palabra.
      Si no acepto una ética realista, ni poseo una moral clara, o sencillamente no funciono de forma utilitarista como muchos, cómo? o en base a qué? puedo sostener y fundamentar algo -en principio irreversible- como el enseñar a leer?
      Me parece una responsabilidad bastante grande, y mi objeción suena razonable, pero que como la crítica a la causalidad de Hume.. son cosas que no salen del papel o la teoría, o que probablemente nadie tomaría en serio para su cotidianidad.

      Por otro lado si bien ironizo y exagero respecto a ello, pienso que apunta más a la forma que al principio, es decir, mi problema realmente no es con enseñar de una forma u otra, a alguien, tal vez se mal entendió, no es que no quiera enseñar, ni adecuar metodologías según facilite el aprendizaje de otro. Ningún problema ahí. Pienso que lo dudoso está en enseñar a alguien que no está interesado en aprender. independiente de si es algo que le va a servir a posteriori, o lo que sea. Si alguien me dice que quiere aprender lógica, pero sólo es capaz de aprenderla a través de los malabares.. o el lanzamiento de llamas por la boca, intentaría enseñarle de esas formas.
      Pero si alguien no quiere aprender lógica, pienso que no importa la forma, lo mejor probablemente, sería no forzarlo a aprender lógica.

      Es entonces esa dinámica que se da entre el profesor y el alumno que no quiere aprender algo en ese momento la que me molesta. Y claro se une al punto anterior, puesto que el profesor ya sea de forma altruista (por un bien mayor o futuro), ya sea de forma indivualista (para avanzar en su propio conocimiento, etc) no estaría respetando el deseo de no aprender del alumno xDDD sé que suena más que un poco descabellado. Pero da para una entretenida historia utópica que aun no termino de escribir, piensa en una sociedad donde cualquiera pudiera estudiar o buscar aprender lo que quisiera, pero cuando quisiera... Es divertido un buscando los problemas y tratando de resolverlos y como parte de la utopía, probablemente todos serían más felices a su modo xD

      Pero bueno eso se queda un un campo bien teórico, desde luego en la práctica ya hay demasiadas cosas en marcha e intereses involucrados.

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    3. Entiendo, pero creo que el problema es mucho más profundo, o, mejor dicho, estamos obviando un importante detalle, que es un problema en si: ¿como sabe el alumno si quiere o no aprender algo? Esto entraña, creo, dos cuestiones: ¿que significa querer aprender algo? y ¿como puede querer aprender algo si no lo conoce?

      1 ¿quieres?
      A) sus consecuencias, no sus exigencias.

      Por ejemplo, digamos que quiero diseñar una casa, reproducir un Dali, construir una mesa, resolver un problema, ser abogado, etc. Para poder hacerlo es probable que tenga que aprender ciertas disciplinas y a usar sus correspondientes herramientas. Sin embargo, es posible que los puntos intermedios del proceso no sean de mi agrado, y no quiera aprenderme el código penal, por ejemplo. En consecuencia, durante las clases pareceré no motivado. La educación pasa a ser así un medio, no un fin. Esta, personalmente, creo que es la mentalidad mayoritaria; sino el autodidactismo se impondría (quizá no en los cursos básicos, por 2, pero si durante la vida adulta. Sin embargo, al menos el vulgo, por lo que yo veo, parece más interesado en sensacionalismo de actualidad, cotilleos, deportes, etc.)


      B)Realmente quiero entenderlo, pero no alcanzo, y en consecuencia me desmotivo.

      Si no hay una buena comunicación entre alumno y profesor, tu utopía lo abandonaría, no tendría oportunidad de enseñarle por los métodos que fuera (con malabares y tal XD)

      C)Causas colaterales: el contexto

      Tal vez yo no quiera aprender logica, pero, por circunstancias varias, si quiero estar en la clase de logica (me gusta como explica el profesor, estar con los colegas,..., estudiar como oposición a trabajar o tener que buscar un trabajo, o por exigencias de un trabajo,...,inercia, ...)

      D) etc.

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      de ahí el salto)

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    4. 2
      ¿como sabre que me gusta Rimbaud si no aprendo a leer? Más en general, ¿un niño salvaje ajeno a la civilización desde su nacimiento puede desear aprender cosas que ni siquiera conoce? Si no experimento con ciertas disciplinas, no sabre si me gustan. Sin embargo, aquí entramos con el problema de 1: ¿cuanto he de estudiarla para decidir si me gusta o no? Hasta que uno no aprende una gramatica, sintaxis, etc. básica no puede disfrutar, o juzgar si esto le hace disfrutar, de la escritura. Creo que esta seria la verdadera utilidad (como ya dije, no necesariamente la razón) no de la educación obligatoria, sino del estudio del temario que se considera que se debiera impartir en ella, se imparta por los métodos que sea (autodidacta o no).
      Es más, puede ser que solo una parte muy concreta de la disciplina me interese realmente, como sucedía en 1. Hasta que no lo alcance, no lo sabre, y no me motivare completamente.

      Y, aunque no quiero entrar en polémicas de tanto calado, esta la cuestión de la intima relación que existe entre pensamiento y lenguaje. Buena parte del deleite intelectual se perdería, y es evidente que antes de obtener una educación yo no puedo juzgar si quiero perdermelo o no.

      Y en una linea parecida pero acelerada del proceso, esta la idea ya reiterada de autodidacta, unida con la de superdotado. ¿puede uno, desde cero, educarse? Si asumimos la tabula rasa, es evidente que no (si no la asumiéramos podríamos ceder la responsabilidad de educarse al propio niño: algo que, en cualquier caso, no dará los mismos frutos, de modo que no soluciona el problema): necesita un primer germen, por pequeño que sea. La cuestión aquí es, pues, si es licito dárselo, por insignificante que sea?
      Como mínimo, eso es evidente, necesita sobrevivir: un recién nacido, romulo y remo aparte, no creo que lo hiciese por su cuenta. Y aun lograndolo, por inteligente que sea, no conseguiría seguramente ni una infinitesima parte de los chutes de dopamina y adrenalina que tendría si se le abandona en una biblioteca: no tanto porque en ella este la respuesta a nada, sino porque le da un marco que refutar, reformular, resolver,... le da retos y estímulos, presuponiendo, por la hipótesis inicial, que aprenda a leer solo, y lo haga rápidamente (aprender y leer).

      Y llegados a este punto en el que quebrar la libertad es tan fácil como parir en una biblioteca, cabe preguntarse, como ya comentaste: ¿acaso no estoy violando la libertad de mi hijo al concebirlo?


      Sea como fuere, y dejando de lado estas ultimas disquisiciones que retoman la idea de libertad en un sentido amplio, en lo que si quiero insistir es en esa dicotomia fin/medio
      en lo que ha motivación se refiere. (Advertencia:comentario muy cuestionable)Probablemente lo mejor para el pedagogo seria ignorar los deseos del alumno; esta en clase, eso me basta. Sino, esta casi obligado a ser su intimo amigo, algo que solo seria más o menos asumible con la idea de profesor particular.

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    5. Incluso ante la posibilidad de que el poder afirmar con propiedad que "no quiero saber algo", implique conocerlo previamente en parte... xd podriamos aplicar el mismo relativismo en el paso anterior, es decir, cómo sé si es mejor que alguien sepa algo para que luego pueda decidir si quiere aprenderlo o no xDDD qué sucedería si luego la persona desearía no saber si quiera en qué consistía aquella disciplina xDDD eso se puede reducir ad infinitum xd

      Ciertamente la completa independecia y libertad desde el nacimiento probablemente terminaría en extención, y Mill diría que eso no es siquiera libertad (puesto que los padres deberían cuidar de sus hijos hasta que estos pudieran reclamar y defender su libertad por sí mismos, y cualquier evasión de esto u omisión, es pasar a llevar directamente la libertad del hijo)..

      Le has "dado al clavo" en la concepción del aprendizaje como medio o como fin, exigencias vs consecuencias, ahí está el centro del asunto, es decir... si el aprendizaje fuera un fin en sí mismo (si es que tal figura puede existir). Solo podría decir que quiero ser abogado si realmente quiero aprender todas y cada una de las asignaturas que son necesarias para ello. Pero si lo pensamos detenidamente el decir quiero "ser abogado" es una consecuencia de que exista dicho "fin" es un sesgo presentado por un sistema con esa clase de fines o consecuencias, si el fin fuera el aprendizaje ni siquiera podría decir "quiero ser abogado" podría decir quiero aprender tal o cual materia legal...
      (yo me lo había planteado con la medicina, es incluso mas entretenido de imaginar)

      Dentro de la utopía es algo que se puede plantear si no existen los títulos académicos como fines, no existirán alumnos que tomen asignaturas a modo de trámite en vez de tener un genuino interés en ellas. El tener alumnos desmotivados con la asignatura, pero aparentemente motivados por el "fin" o las "consecuencias" es un problema iniciado y perpetuado por los sistemas académicos como los conocemos.

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    6. La idea que planteo es sumamente ingenua e ideal, fundada tal vez en una confianza demasiado grande en la "curiosidad humana" que pienso tiene estrecha relación al tema de los autodidactas que mencionas, es decir, yo pienso que a temprana edad principalmente, la curiosidad es una herramienta vital para comenzar a establecer este sistema de conocimientos "voluntarios". Una de las motivaciones principales para aprender, pienso que es el tener una pregunta y querer encontrar su respuesta. No me interesa estar en una clase donde me responden preguntas que no me generan curiosidad.

      La curiosidad, como construcción de preguntas y su relación con el pensamiento/lenguaje es un constante presupuesto en esta idea, es contradictorio desde el comienzo, lo sé, pero como bien apuntas, la contradicción es incluso anterior, ya que desde el momento en que se concibe un hijo ya se está contradiciendo el sistema mismo.

      Sobre el querer entender pero verse complicado, eso se puede descartar siempre continuando con la mirada utópica que puede brindar el tiempo y las herramientas metodológicas que sean necesarias... incluso cuando me muera de viejo intentando entender algo (sin haber llegado a hacerlo) probablemente haya vivido el día a día de forma conforme al poder hacer lo que quiera, si durante el estudio deseo abandonarlo también soy libre de hacerlo, si me pregunto otra cosa y deseo buscar otra respuesta, también podré hacerlo, si deseo dedicar mi vida a buscar una respuesta será mi decisión y tendré las opciones materiales para ello. La frustración podrá darse solo en cuanto no consiga alcanzar un fin establecido, pero como he dicho antes, dichos fines no son parte de la utopía.

      Sobre las causas anexas o contextuales, si como ser humano considero que poseen el peso suficiente que me motiva a levantarme cada día e intentar aprender o buscar una respuesta, ejm: aprender ciencias médicas porque algún ser querido murió sin recibir la ayuda que necesitaba... y yo deseo que eso no le pase a otra persona, o tal vez que no me vuelva a pasar a mi... dedicaré tiempo a aprender e investigar diferentes cosas... ninguna de las cuales será "necesaria" en ningún momento, salvo que por ejm enfrentado a una situación similar en el futuro, vuelvo a perder a un ser querido, entenderé lo que me ha hecho falta y tal vez tendré la motivación que me faltaba para aprenderlo (como la curiosidad estas causas contextuales son ajenas a quien enseña)

      El ir a una clase por estar con colegas o incluso por ver a una chica que me gusta sería de exclusiva responsabilidad de quien asiste a la clase, y nuevamente no debería importar qué haga el profesor ya que la motivación del alumno no es hacia la clase o el aprendizaje... Aquí podríamos discutir sobre los aspectos metodológicos de la educación es decir quiénes enseñan, dónde, cómo, a cuantas personas se enseña al mismo tiempo, etc.

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    7. Como planteas, aparte de los problemas fundamentales del lenguaje y conocimiento apriori de las disciplinas, surgen cuestiones secundarias como...

      Si la motivación para aprender a cocinar es el tener hambre o querer comer, o el tener sed, tal vez muera intentando cavar un pozo antes de alcanzar a sacar agua, o muera de hambre antes de poder cosechar mis vegetales xDDDD aparte de los cuestionamientos materiales sobre quién enseña, dónde está el conocimiento, etc... podríamos preguntar quién pone el conocimiento ahí, Pero si las personas aprender por iniciativa y motivacion propia, probablemente luego desempeñaran tareas que les agraden, ya que si no les agradan probablemente podrán estudiar otras áreas o inciar su propia linea de investigación. Si yo disfruto haciendo comida, y aprendí eso es posible que exista quien se motive a dar alimento a otros, y así con diferentes funciones u oficios, también podrían surgir motivaciones en base a necesidades colectivas, es posible que existan personas cuya motivación para aprender algo sea simplemente el hecho de que existen pocas personas que conocen esa disciplina, no en tanto busquen las consecuencias de saber algo que pocos saben, sino que buscan responderse y tal vez les causa curiosidad el por qué tan pocas personas saben algunas cosas... bueno luego surgen preguntas sobre el qué idea de muerte se construiría en una sociedad como la que planteo?, sería necesario que existiera dinero?, cómo sería la curva según cantidad de habitantes y conocimientos que poseen, para qué hablar sobre "felicidad", "realización" o "conformidad" que poseerían los habitantes de una sociedad como esa, cuántas generaciones de humanos podrían vivir así, y cuán numerosa podría ser la población, etc, etc...

      Sé que estoy ya en un plano de ciencia ficción y pura especulación, pero como te decía es una entretenida narración utópica xd
      Al igual que tú, reconozco que la motivación que a veces ni siquiera es tal, no está en el aprender en sí, y esto hace que existan alumnos desinteresados de las cátedras que presencian...
      Pero toda mi narración apunta a comparar el sistema fundado en el "aprender en sí" o sin un fin ajeno a él, vs lo que estamos viviendo... en el caso hipotético.. tendríamos profesores y estudiantes "motivados", mientras que en nuestra realidad.. tenemos lo que tenemos xDDDD

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    8. Sin zanjar realmente nada, creo que ya esta dicho todo, puesto que se escapa a mis pretensiones responder a las cuestiones de tu tal utopía (sobre todo porque, aunque concuerdo con tu ideal del aprendizaje por el aprendizaje, puestos a especular, mi planteamiento seria ultrafuturista e irreal, resultando anodino e inútil). Aún así, quiero insistir por ultima vez en un par de detalles:

      -Patrick Rothfuss o Steve Jobs son ejemplos actuales de que es posible, y existe, ese estudio de asignaturas sueltas de diferentes carreras. Tampoco es nada sorprendente si tenemos en cuenta que en la antigüedad o en el renacimiento (el hombre universal) los intelectuales solían ser polimatas.

      Sin embargo, la diferencia radica en que actualmente el grado de especialización y conocimiento que se tiene de las diferentes ramas del conocimiento es tal que las carreras (al menos las generalistas, las que defienden el conocimiento perse [mates, física, biología,...], y no sus aplicaciones[ingenierías, medicina,...]) apenas son representativas, y como máximo dan una visión global del asunto, de todo lo que se sabe al respecto para que luego tu puedas especializarte

      Por ejemplo, yo estoy en segundo de carrera y ya me han dicho varias veces cosas como: no demostraremos este teorema, pues requiere de herramientas superiores o es muy complicado o necesita de mucho tiempo etc; no veremos el caso infinito; esto se puede generalizar, con matices, a n, pero no lo veremos; con caracteristica dos el tratamiento teórico es diferente y se obviara; esto ya no se ve en la carrera; etc.).

      No obstante, uno NO puede obviar estudiar la carrera casi integramente si pretende especializarse en alguno de estos campos, si es eso lo que quisiera, ya que los resultados de las diferentes disciplinas se interrelacionan constantemente. A no ser, claro, que hagas un acto de fe, y asumas tales resultados y teoremas como ciertos (que dificilmente conoceras, por otra parte, si no has estudiado esa disciplina): sin embargo, para estudiar el campo de tu interés puedes necesitar no tanto el teorema como los metodos demostrativos propios de esa disciplina.

      Así pues, es el exceso de información un importante culpable en todo este asunto: la necesidad de reunir a campos cada vez más distantes y especializados para hacer avances. Exceso que termina por ser autodestructivo (http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=%22la%20sociedad%20de%20la%20ignorancia%22&source=web&cd=1&ved=0CCgQFjAA&url=http://www.infonomia.com/pdf/sociedad_de_la_ignorancia_es.pdf&ei=iES1TviROsHT4QTcmLT6Aw&usg=AFQjCNF16fbW8Mqz7vQDpYG7f4pO79C_gg&cad=rja)

      -Otra cuestión, ya mencionada antes y sobre la que no haré mayor hincapié, es que ni siquiera puedes considerar genuinamente una pregunta o una asignatura, ya que esta puede, quizá, separarse en preguntas o bloques temáticos que ya no resulten de tu interés.

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