BALADA DEL AHORCADO O HIMNO A MALLARMÉ
Gime el lebrel en el cordón de seda
L. de Góngora
El poema va a morir como el orgullo que humea en la noche
y cuyo rostro buscamos en nuestras piernas,
oh Joao Cabral de Melo Neto labrador del poema
Oíd, oíd, camaradas del desastre
la balada del ahorcado,
del ahorcado al poema, ridículo reverbero
y el espanto de la luz en la garganta del gallo
Cómo se balancea el dios que muere
sobre cuyo cadáver picotean los pájaros
mientras el viento en la arena
borra las sílabas de mi muerte
y enciende otra peor porque ya me he suicidado
y estoy muerto para siempre en las sílabas del poema.
El verso es cobarde y el alma es cobarde
el verso es una ciencia impura
y el alma, toda alma es impura
y busca en las heces del olvido
moscas que matar y sirenas de viento
Ah hermosa Iemajá que come con los ojos e las vírgenes
y de ellos te alimentas,
buscando en la noche la silueta del tigre
y el amor del diablo,
atada a tus cabellos una hermosa diadema
hecha con perlas de excrementos y fulgores
mientras la sombra de los animales gira como la rueda de un carro
como la rueda inútil del coraje.
Oh belleza inútil del poema
pues todo poema significa nada
y el poema es el dios más siniestro que existe
más terrible aún que la belleza
más horrible que el pecado
y tan blanco como el miedo.
Leopoldo Mª Panero
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