jueves, 1 de julio de 2010

"Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!"
(Santiago, 3:5)


-Mira como arde todo lo que habíamos armado, nunca pensé lo rápido que se quemaría ese castillo de cartas...

-Que terrible que luego de tanto esfuerzo, todo se pueda destruir tan fácilmente.

-¿Quién dijo que con las llamas todo se destruía?, ¿cómo puedes asegurar que no es solo otra forma de construcción?, que... ¿no es otro piso en la base de dicho castillo?, que el castillo anterior, era en sí parte de la construcción necesaria para llegar a esto.

-Puedes tener razón, ciertamente lo anterior era necesario para que esto sucediera, no necesario para que comenzara a arder, a cualquiera se le puede caer un fósforo encendido, pero sin duda para que la pérdida duela tanto, es un requisito previo el haber valorado tanto la estructura.

-¿Por qué sigues hablando de pérdida? ya conoces las frases clichés, sobre tomar cada cosa como un desafío, sobre tomar esto que consideras una catástrofe como una oportunidad de seguir adelante con algo incluso mejor que lo que tenías, ¿cómo puedes diferenciar una "catástrofe" de una oportunidad?...

-Pues creo que porque siempre hay oportunidades, y no todas son tan dolorosas, si las catástrofes o errores no existen y solo representan instancias para aprender y hacer las cosas mejor, déjame decirte que hay momentos en los que no me gustaría tener ciertas "oportunidades" o "formas de aprender cosas".

-Oh, si, "nadie dijo que fuera fácil" ¿No crees que pueden haber cosas importantes de aprender mediante experiencias dolorosas?, es normal querer evitar el dolor, pero si de forma casual o intencionada se llega a él, lo importante es intentar aprovecharlo, cuando se ha caído el fósforo encendido, ya nada se puede hacer, espero que no olvides lo que acaba de suceder, espero que a pesar de el dolor y la dificultad continúes trabajando por algo que si bien puede no ser fácil, "si vale la pena". Espero que sigas pensando que vale la pena, porque es ahí donde está la diferencia entre una catástrofe y una oportunidad, en la oportunidad siempre mirarás al futuro con ganas de construir o reconstruir. Alguien me dijo que sólo el amor te daba la capacidad de poder prometer y esperar cosas en el futuro, la catástrofe es cuando ya no tienes fuerza ni ganas de un futuro, cuando sólo en un presente te dejas llenar por la frustración, decepción, rabia o pena que acompañan la experiencia y te limitas a maldecir lo sucedido.

-Entonces dame tiempo para pensar si esto fue una catástrofe o una oportunidad...

-Si de mi dependiera, te daría tiempo y fuerzas para que esto sólo fuera una "oportunidad", si de mi dependiera, no permitiría que vivieras catástrofes...

No hay comentarios:

Publicar un comentario