lunes, 5 de septiembre de 2011


¡Mucho cuidado! Siempre lo digo, mucho cuidado hijo mío, ese cinismo e hipocresía tan de moda hoy en día, son como una máscara de pesadilla, son como un anillo prestado, sí, como un anillo tomado jugando, uno que calzas en tu dedo pero luego no te puedes quitar, un trozo de angustia y desesperación que dura mientras frenéticamente jalas de él, y entonces ya no eres tú o tu dedo quienes usan el anillo, oh no, claro que no, es el anillo quien te secuestra, quien te aterra mientras te tiene en su poder. Y a eso me refiero, mucho cuidado, sí, mucho cuidado, esa hipocresía con la que juegas, esa misantropía que ahora te adorna, sin que te percates, sin avisarte y de improviso pueden decidir no dejarte ir, y ya no serás tú quien las vista y calce, oh no, claro que no, sin notarlo te encontrarás estancado dentro de ellas, como un niño, sí, no serás más que un niño, la pedantería con la que coqueteabas, te convertirá en el niño que trata de escapar de la ajustada camiseta que lucía durante el día, una prenda que pasó de protegerle a devorarlo, una que lo estrangula y obliga a contorsionar como un pez ciego fuera del agua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario